1 nov 2014

Mirarte y pensar que eres tan importante como el oxígeno en esta maldita vida, sentir que me das alas y me permites volar por el séptimo cielo amando cada parte de tu cuerpo y envueltas entre las nubes que nos tapan, que nos permiten ver lo que es una para la otra en su máxima pureza, en su máxima claridad, con toda su luz y las ganas de comernos beso a beso. Pensar que de tu mano todo es más bonito, que hasta en el más oscuro día tu sonrisa puede llevarme al infinito y así lo siento, así lo tengo presente en mi mente, así te pienso y te mantengo, así te conquisto lentamente, poco a poco, despacito, no tengo prisas pero no me paro. Cuéntame lo que veas cuando mires al cielo, cuéntame lo que sientas cuando pienses en mis caricias, dime lo que quieras en este momento que trataré dártelo con todas mis fuerzas, cariño, en mi vida tú eres mi única grandeza, mi única proeza, lo único que quiero que algún día me de la recompensa de tenerte, de abrazarte, de conseguir verte a mi lado, abrazadas, como si nada hubiera pasado y todo hubiera sido un mal sueño, como si la distancia no existiera y hayas estado abrazada a mí una noche entera. Dame un beso, un abrazo, dime que me quieres y te entregaré mi vida.

22 sept 2014

Hace días que Morfeo no viene a visitarme, los mismos días en los que no he parado de extrañarme debido a no saber la causa de su ausencia. Mis horas despierta aumentan, y con ello mi insomnio, ahora pienso más en ti que en cualquier otro momento; es ahora, cuando la noche me abarca y me acuna, cuando pienso en lo bonita que es tu sonrisa y en lo mucho que me gustaba verte despertar en esos amaneceres de la segunda semana de Abril. Todo parecía un lindo sueño, todo parecía un momento mágico, extraordinario y, es que, realmente lo era. No tengo la suerte de abrazarte cada noche o besarte todos los días, no tengo la suerte de poder mirarte a los ojos y decirte que te quiero, no tengo la suerte de poder abrazarte cuando lloras o de robarte besos entre risas. Explícame, ¿a caso no te quiero lo suficiente como para no tener esa suerte que muchos tienen y yo envidio?
Llevo aquí más de un año tratando de hacerte lo más feliz posible, tratando de sacarte sonrisas, tratando de poder verte, de poder tenerte entre mis brazos más a menudo. Siempre me han dicho que la distancia es muy jodida, pero prefiero que le jodan a la distancia y tenerte conmigo, que joderme yo misma al no tenerte. Sí, es verdad, me paso día y noche pensando en como vencer a los kilómetros y hacer que todos se den cuenta de que mi amor por ti es tan abismal que no cabe en este propio planeta en el que vivimos. Me gustaría que muchas personas se dieran cuenta de la importancia que tiene para mí verte aunque tan solo sea una vez al mes. ¿No crees que sería precioso? Eso de vernos y despedirnos con un ''hasta el mes que viene'', tener una fecha fijada para vernos, tener una fecha fijada para poder estar un poco más cerca hasta el día que seamos totalmente inseparables. Es cierto que Morfeo no me visita pero, ¿para qué quiero dormir si contigo ya estoy viviendo mi sueño?

8 sept 2014

Muchas veces te has percatado de que si eres diferente la gente no te acepta ni te respeta como persona que eres, te has dado cuenta de que todos tratarán de usarte, de hundirte, de demostrarte un cariño que luego no sienten. Todos tratan de mostrar su doble cara, de traicionarte, de hacer lo posible para marcar tu vida y, duele, ¿verdad? Claro que duele, duele no poder hacer ver que tienes tu propio lugar a pesar de no ser como todos porque todos son de un mismo prototipo, uno que no te llena, que no te hace sentir bien contigo mismo. Dejamos que las risas de otros nos hagan cambiar, que los comentarios nos hagan caer en circunstancias cuyas alguna vez dijimos, juramos y perjuramos que no caeríamos. ¿No te sientes identificado? ¿a caso no crees que todo esto es injusto? A mi me causa hasta risa, para serte sincera, me hace reír que gente tan ''insignificante'' para nosotros pueda dirigir nuestra vida a su antojo. Mírate, mírame, míranos, escondiendo lo que somos, callando lo que pensamos y demostrando lo que no sentimos por temor a que alguien nos haga frente y nos haga caer en ridículo. 
¿Qué es más importante? ¿tu felicidad o la de la gente que te odia?

1 sept 2014

A veces no sé que es más frío: si las noches de invierno o la gente que me rodea. A decir verdad no estoy sola pero, ¿para qué mentir? A veces es como si lo estuviera y, estoy segura de que todos nos hemos sentido así alguna vez; todos alguna vez en nuestra vida, tarde o temprano, nos hemos sentido más acompañados por unas notas musicales y una bonita voz a su ritmo, que por las propias personas que dicen estar a tu lado. 
Puede sonar egoísta, pero muy pocas cosas me han ayudado más que la propia música que me acompañan en la vida. Y digo cosas por no decir personas, personas que dicen estar ahí pero que luego no vemos, y no porque estemos ciegos, sino porque realmente no están, se van, se esfuman como el humo de cualquier cigarrillo. Ahí es cuando piensas ''¿Y yo? ¿yo me fui alguna vez?'', te sientes inútil, destrozado, usado y tirado como la más mísera basura; decides no volver a caer más en trampas de nadie pero sin quererlo vuelves a caer y te odias a ti mismo por ser como eres y no tener el valor de evitarlo como debieses. Odias con todas tus fuerzas ser así, odias ser tú y deseas ser cualquier otra persona que no sea la tuya misma. 
Y lo más gracioso no es el abandono de la gente que te ''quiere'', sino que luego son ellos mismos los que vuelven a prometer que estarán contigo hasta que una vez vuelven a fallar y el círculo vicioso se repite.

Moraleja: 
Antes de odiarte a ti mismo, piensa antes si realmente merece la pena odiarte por quien es feliz sin ti.

29 ago 2014

”Y así me siento cada vez que te miro, como si fuera un débil pajarillo bajo una noche lluviosa de invierno. Me debilitas tanto como si de un cristal se formase mi pequeño ser cuando realmente estoy formada como cualquier ser humano y teniendo ese corazón que late tan solo porque tu nombre está presente en mi vida. Pequeña, hazme sentirme mejor de lo que me he sentido en toda mi vida, así tal y como haces dedicando tu vida a hacer feliz a la mía y viceversa. Soy explícita a la hora de hablar de ti, pero bastante implícita cuando tengo tu mirada fijada en la mía. Llámame idiota, pero cada vez que te veo, que te miro, que te observo, cada vez que sigo tu silueta con mi mirada y tu sonrisa con la mía, me siento como nadie pudo hacerme sentir jamás. ¿Oíste la frase de ”como nunca, como a nadie”? Pues, enana, esa frase se emplea bastante bien bajo mi descripción y punto de vista hacia ti. Eres la única persona a la que he conseguido amar como nunca, y como a nadie en esta vida, y creo que eso será así todas las siguientes. Estamos formadas por dos almas unidas y todos esos momentos en los que es indiscutible que lo que siento aflora más de lo que jamás lo hizo. Eres como la flor del jardín que siempre riego porque tan solo quiero verla crecer y me dé esos frutos que necesito para seguir viviendo. Eres las santísimas alas del mejor ángel del séptimo cielo. Eres la vida eterna de quien deseó vivir en el paraíso. ¿Qué hablan del lugar más bonito del mundo si no vieron tus brazos? Juro que el día que duerma sobre ti, será como llegar al País de las Maravillas pero sin Alicia, solo con tus caricias. Déjame decirte que como tú juro que no habrá ninguna, que eres inigualable, tal y como mi amor y las palabras que te dedico cada día, cada tarde, cada segundo y cada momento. No necesito San Valentín para demostrarte que contigo quiero pasar todos los días de mi vida. Abrázame y cubre el frío, bésame y borra el vacío, borra el amargo sabor del abismo que existe entre no tenerte y perderte. Déjame ser la heroína que te coloque…, que te coloque en las estrellas beso a beso”. 
─Oye, te amo ─dije sonriendo y callándome tímidamente todo lo que pensaba.
Caminando por la calle a lo largo de mi vida, he podido ver todo lo imaginable que una persona de mi edad puede tener en mente; desde un perro abandonado por el aburrimiento de sus dueños, hasta un mendigo que carece de techo y familia. Ahora es cuando yo me paro a pensar y saco conclusiones, ¿realmente esa es la verdadera vida? ¿realmente sé toda la historia de cada persona que veo por la calle? Desde la adolescente embarazada, hasta el hombre de chaqueta que bebe todas las tardes para calmar su sed de agonía y egoísmo mientras sus empleados trabajan y le pagan los grados de alcohol, ¿o tal vez es un padre de familia sin suerte que sale a buscar trabajo y encuentra consuelo en una botella al no encontrar nada? Vivimos en una vida callejera que se esconde tras la mentira de lo que nosotros queremos ver en la mirada de cada persona. Pero mi pregunta es, ¿por qué vivimos en esa vida callejera y no en la nuestra?
 La vida es bella, o eso me dijeron. Al menos eso pensaba yo mientras las risas eran eternas y los juegos eran un sin fin de maneras de desconectar del mundo exterior cuando las cosas con tu hermano se torcían al decirte que no iba a prestarte su máquina favorita. Eso pensaba yo mientras iba a McDonald’s y pedía el menú infantil tan solo por ese regalo tan ”guay” y deseado que me daban pagando seis euros de comida basura. Eso pensaba, sí, hasta que las lágrimas pasaron a ser por algo más que un simple juguete en el que estaba encaprichada, o los castigos sin chuchería de mi madre por no terminar la tarea escolar. Supe que la vida no era tan bella como los adultos decían cuando me di cuenta de que conforme los años pasaban, mi sufrimiento aumentaba. Ay, pequeño Peter Pan, ahora entiendo por qué no querías crecer. Yo pensaba que la vida sería un juego más, como ese videojuego al que podía pasar horas jugando, o ese Monopoly con el que jugaba junto a mi madre en las tardes de invierno arropadas con el brasero. Sinceramente, pensaba que ser adulto consistía en sentarse a ver la televisión cada tarde tomando café y hablando por teléfono con mis hermanas, o al menos así lo hacía mi madre al terminar de trabajar. No sé como pude llegar a pensar que la vida es eso que pasa mientras esperas la oportunidad que hace de tu sueño una realidad, pero bueno.., era una niña y la vida.., la vida es bella, o eso me dijeron. 
—¿Quién es?
—¿Qué quién es? Ella es la chica soñadora sin esperanzas, la que sonríe a pesar de las lágrimas que esconde. Ella es la chica que quiere ser delgada aún siéndolo, la chica preciosa que piensa que es fea. Ella es esa a la que insultaron sin merecerlo, a la que despreciaron sin motivos. Ella es la que se siente culpable de todo lo que pase, sin tener culpa. Ella, ella es la chica inocente de los ojos marrones, la chica amante de sus ídolos.. ¿tímida? como la que más. Ella es la que tapa su rostro con su pelo cuando alguien la mira, la misma que odia su cuerpo, e incluso a veces, su forma de ser. Ella es quien cuida a los que quiere, pero no quiere ser cuidada…
Eres como luna llena esperada por la noche, como la sonrisa de un crío cuando está recién levantado, eres como el primer rayo del luz del día, y el último de cada noche. Eres como el sueño cumplido de una persona desilusionada, como las gotas de lluvia esperadas tras la sequía, eres como la felicidad que se necesita en la tristeza, o la sal que complementa el agua de los mares. Eres como la corona de la reina, el triunfo para el ganador, las lágrimas para el llanto. Como el primer beso de todo adolescente, la luz de la oscuridad, el llanto del recién nacido, los primeros pasos del infante, o el primer amor de nuestras vidas. Eres imprescindible para mí, y apuesto que para todos los que te rodean. Eres lo que más quiero, y lo que más odio a la vez. Eres tú, tú y tu sonrisa lo que quiero ver cada amanecer. Eres como el aire que respiro, la parte que me complementa, eres esa persona a la que miraría horas y sin cansarme. Siempre, es lo que quiero, mirarte eternamente es lo que haría, si de mi dependiese, estaría mirándote todo el día.
Eres como luna llena esperada por la noche, como la sonrisa de un crío cuando está recién levantado, eres como el primer rayo del luz del día, y el último de cada noche. Eres como el sueño cumplido de una persona desilusionada, como las gotas de lluvia esperadas tras la sequía, eres como la felicidad que se necesita en la tristeza, o la sal que complementa el agua de los mares. Eres como la corona de la reina, el triunfo para el ganador, las lágrimas para el llanto. Como el primer beso de todo adolescente, la luz de la oscuridad, el llanto del recién nacido, los primeros pasos del infante, o el primer amor de nuestras vidas. Eres imprescindible para mí, y apuesto que para todos los que te rodean. Eres lo que más quiero, y lo que más odio a la vez. Eres tú, tú y tu sonrisa lo que quiero ver cada amanecer. Eres como el aire que respiro, la parte que me complementa, eres esa persona a la que miraría horas y sin cansarme. Siempre, es lo que quiero, mirarte eternamente es lo que haría, si de mi dependiese, estaría mirándote todo el día.
Y parece mentira, ¿no creen? Debemos parecer fuertes cuando el límite para que te discriminen es demasiado delicado, cuando a la mínima te asaltan con insultos y críticas. Tengo miedo constante, miedo por lo que dicen o hacen, ¿o quizás lo tengo de mí misma? Claro, como muchas personas, odio mirarme al espejo, ya que temo lo que puedo pensar al verme. ¿Por qué esta cara? ¿y este cuerpo para qué me sirve? Estaría mejor fuera de aquí, sin los latidos constantes de mi corazón y matando neuronas cada vez que pienso, ¿no? 
Y parece mentira, ¿no creen? Debemos parecer fuertes cuando el límite para que te discriminen es demasiado delicado, cuando a la mínima te asaltan con insultos y críticas. Tengo miedo constante, miedo por lo que dicen o hacen, ¿o quizás lo tengo de mí misma? Claro, como muchas personas, odio mirarme al espejo, ya que temo lo que puedo pensar al verme. ¿Por qué esta cara? ¿y este cuerpo para qué me sirve? Estaría mejor fuera de aquí, sin los latidos constantes de mi corazón y matando neuronas cada vez que pienso, ¿no? 
Y parece mentira, ¿no creen? Debemos parecer fuertes cuando el límite para que te discriminen es demasiado delicado, cuando a la mínima te asaltan con insultos y críticas. Tengo miedo constante, miedo por lo que dicen o hacen, ¿o quizás lo tengo de mí misma? Claro, como muchas personas, odio mirarme al espejo, ya que temo lo que puedo pensar al verme. ¿Por qué esta cara? ¿y este cuerpo para qué me sirve? Estaría mejor fuera de aquí, sin los latidos constantes de mi corazón y matando neuronas cada vez que pienso, ¿no? 
Le miro…, y entonces me sonríe, es cuando me doy cuenta de que no quiero ver otra cosa que su sonrisa por la mañana. Es cuando me doy cuenta de que es su voz la que necesito oír en mis momentos de oscuridad, que es esa persona con la que quiero compartir un cachito de mi corazón, (o entero, si se da el caso). Me doy cuenta de que son sus imperfecciones las que amo, su manera de sonreír lo que me ilumina los días, su voz lo que calma mis lágrimas, su forma de tratarme lo que me levanta. Es cuando me doy cuenta de que sin esas cosas, yo no sería yo.
 Vivimos en un mundo tan superficial que ya creamos palabras para calificar lo incalificable. ¿Gordo? ¿delgado? ¿feo? ¿guapo? ¿y eso quien lo dice? Me da vergüenza ver como llegan a donde están llegando. ¿Concurso de belleza? ¿para qué mierda crearon eso? Nadie es feo ni guapo en este mundo. El más ”feo” puede parecer el más ”guapo” a cualquier otra persona, y el más ”guapo” puede parecer el más ”feo”. Lo veo absurdo, personalmente. Y no hace más que joder la vida a personas que nacieron con una virtud, y murieron pensando en sus defectos.
Hablando como la chica de poca experiencia en la vida pero con mucha a la vez, me detengo este preciso momento a hablar de algo que particularmente me desconcierta y debería desconcertar a todos: la mentira, la traición.
 No me refiero a cualquier mentira o traición, sino a la de quien menos te esperas. Todos recordamos alguna vez a la primera persona que nos prometió estar ahí para siempre, y pocos podemos presumir de aún tenerla a nuestro lado. Aunque creo que no me refiero a ese tipo de traición. Me quiero referir a la mentira, o la traición de alguien que aún permanece a tu lado. Ese alguien que cuenta sus problemas para tan solo llamar tu atención y llega un momento en el que puede incluso dañarte a ti mismo. Ese alguien al que te empeñaste en ayudar un día tras otro y sin embargo ahora te das cuenta de que eso fue en vano. Me refiero al dolor, al vacío de no sentirse realizado cuando realmente lo diste todo. Es como recibir la puñalada de quien jamás pensaste que escondía el puñal. Entonces, cuando te das cuenta de todo te preguntas: ¿Merece esta persona tener un lugar en mi vida?
Ese momento en el que, por el tiempo pasado o alguna otra razón, realizas algo que llevabas mucho tiempo esperando y tras haberlo conseguido llegas a creer que lo soñaste como tantas noches hiciste. Necesitas que haya algo que te demuestre que sí pasó, que lo que tanto una vez esperaste al fin se hizo realidad. Se le puede decir ”cumplir un sueño”, o al menos yo lo llamo así, porque aún no encontré las palabras idóneas para explicar el momento en el que pasa eso. Cuando llevas años aspirando a conseguir algo que realmente quieres, y tras la larga carrera, lucha, como lo quieran llamar; se consigue… Es increíble, indescifrable diría yo. ¿No creen? Es algo desesperante pero magnífico a la vez.
Parece impresionante, ¿eh? Mientras yo estoy escribiendo esto, personas están muriendo de hambre, otras están siendo asesinadas o robadas. Mientras yo escribo esto, un niño está riendo mientras otro está llorando en la otra parte del mundo. Mientras yo escribo esto alguien se está casando mientras otro matrimonio tuvo que optar por el divorcio. Probablemente están naciendo muchos niños mientras ancianos mueren. Están ingresando personas en un hospital mientras a otros les dan el alta. Alguien pide limosna mientras otros podrían nadar en oro. Alguien se suicida mientras otros desean salvar su vida tras estar en peligro por una grave enfermedad. Una persona está rezando mientras otra maldice a Dios. ¿No parece realmente increíble la de cosas que puede pasar en una milésima de segundo?
¿Cómo podríamos definir los sentimientos? Esa pregunta me formulo. ¿Somos felices o estamos felices? ¿somos alegres o estamos alegres? Miramos fuera de nuestros pensamientos y vemos mezclas entre tristeza y alegría. Por ejemplo, la alegría de un niño que juega con su nuevo juguete, o la tristeza del padre de familia que fue despedido de su empleo hace unas horas. ¿No parece impresionante la duda que debemos tener y nunca tenemos? ¿cómo debemos expresar nuestros sentimientos? ¿somos o simplemente estamos?
Kawaii Panda.cur Cursor