Hace días que Morfeo no viene a visitarme, los mismos días en los que no he parado de extrañarme debido a no saber la causa de su ausencia. Mis horas despierta aumentan, y con ello mi insomnio, ahora pienso más en ti que en cualquier otro momento; es ahora, cuando la noche me abarca y me acuna, cuando pienso en lo bonita que es tu sonrisa y en lo mucho que me gustaba verte despertar en esos amaneceres de la segunda semana de Abril. Todo parecía un lindo sueño, todo parecía un momento mágico, extraordinario y, es que, realmente lo era. No tengo la suerte de abrazarte cada noche o besarte todos los días, no tengo la suerte de poder mirarte a los ojos y decirte que te quiero, no tengo la suerte de poder abrazarte cuando lloras o de robarte besos entre risas. Explícame, ¿a caso no te quiero lo suficiente como para no tener esa suerte que muchos tienen y yo envidio?
Llevo aquí más de un año tratando de hacerte lo más feliz posible, tratando de sacarte sonrisas, tratando de poder verte, de poder tenerte entre mis brazos más a menudo. Siempre me han dicho que la distancia es muy jodida, pero prefiero que le jodan a la distancia y tenerte conmigo, que joderme yo misma al no tenerte. Sí, es verdad, me paso día y noche pensando en como vencer a los kilómetros y hacer que todos se den cuenta de que mi amor por ti es tan abismal que no cabe en este propio planeta en el que vivimos. Me gustaría que muchas personas se dieran cuenta de la importancia que tiene para mí verte aunque tan solo sea una vez al mes. ¿No crees que sería precioso? Eso de vernos y despedirnos con un ''hasta el mes que viene'', tener una fecha fijada para vernos, tener una fecha fijada para poder estar un poco más cerca hasta el día que seamos totalmente inseparables. Es cierto que Morfeo no me visita pero, ¿para qué quiero dormir si contigo ya estoy viviendo mi sueño?