22 sept 2014

Hace días que Morfeo no viene a visitarme, los mismos días en los que no he parado de extrañarme debido a no saber la causa de su ausencia. Mis horas despierta aumentan, y con ello mi insomnio, ahora pienso más en ti que en cualquier otro momento; es ahora, cuando la noche me abarca y me acuna, cuando pienso en lo bonita que es tu sonrisa y en lo mucho que me gustaba verte despertar en esos amaneceres de la segunda semana de Abril. Todo parecía un lindo sueño, todo parecía un momento mágico, extraordinario y, es que, realmente lo era. No tengo la suerte de abrazarte cada noche o besarte todos los días, no tengo la suerte de poder mirarte a los ojos y decirte que te quiero, no tengo la suerte de poder abrazarte cuando lloras o de robarte besos entre risas. Explícame, ¿a caso no te quiero lo suficiente como para no tener esa suerte que muchos tienen y yo envidio?
Llevo aquí más de un año tratando de hacerte lo más feliz posible, tratando de sacarte sonrisas, tratando de poder verte, de poder tenerte entre mis brazos más a menudo. Siempre me han dicho que la distancia es muy jodida, pero prefiero que le jodan a la distancia y tenerte conmigo, que joderme yo misma al no tenerte. Sí, es verdad, me paso día y noche pensando en como vencer a los kilómetros y hacer que todos se den cuenta de que mi amor por ti es tan abismal que no cabe en este propio planeta en el que vivimos. Me gustaría que muchas personas se dieran cuenta de la importancia que tiene para mí verte aunque tan solo sea una vez al mes. ¿No crees que sería precioso? Eso de vernos y despedirnos con un ''hasta el mes que viene'', tener una fecha fijada para vernos, tener una fecha fijada para poder estar un poco más cerca hasta el día que seamos totalmente inseparables. Es cierto que Morfeo no me visita pero, ¿para qué quiero dormir si contigo ya estoy viviendo mi sueño?

8 sept 2014

Muchas veces te has percatado de que si eres diferente la gente no te acepta ni te respeta como persona que eres, te has dado cuenta de que todos tratarán de usarte, de hundirte, de demostrarte un cariño que luego no sienten. Todos tratan de mostrar su doble cara, de traicionarte, de hacer lo posible para marcar tu vida y, duele, ¿verdad? Claro que duele, duele no poder hacer ver que tienes tu propio lugar a pesar de no ser como todos porque todos son de un mismo prototipo, uno que no te llena, que no te hace sentir bien contigo mismo. Dejamos que las risas de otros nos hagan cambiar, que los comentarios nos hagan caer en circunstancias cuyas alguna vez dijimos, juramos y perjuramos que no caeríamos. ¿No te sientes identificado? ¿a caso no crees que todo esto es injusto? A mi me causa hasta risa, para serte sincera, me hace reír que gente tan ''insignificante'' para nosotros pueda dirigir nuestra vida a su antojo. Mírate, mírame, míranos, escondiendo lo que somos, callando lo que pensamos y demostrando lo que no sentimos por temor a que alguien nos haga frente y nos haga caer en ridículo. 
¿Qué es más importante? ¿tu felicidad o la de la gente que te odia?

1 sept 2014

A veces no sé que es más frío: si las noches de invierno o la gente que me rodea. A decir verdad no estoy sola pero, ¿para qué mentir? A veces es como si lo estuviera y, estoy segura de que todos nos hemos sentido así alguna vez; todos alguna vez en nuestra vida, tarde o temprano, nos hemos sentido más acompañados por unas notas musicales y una bonita voz a su ritmo, que por las propias personas que dicen estar a tu lado. 
Puede sonar egoísta, pero muy pocas cosas me han ayudado más que la propia música que me acompañan en la vida. Y digo cosas por no decir personas, personas que dicen estar ahí pero que luego no vemos, y no porque estemos ciegos, sino porque realmente no están, se van, se esfuman como el humo de cualquier cigarrillo. Ahí es cuando piensas ''¿Y yo? ¿yo me fui alguna vez?'', te sientes inútil, destrozado, usado y tirado como la más mísera basura; decides no volver a caer más en trampas de nadie pero sin quererlo vuelves a caer y te odias a ti mismo por ser como eres y no tener el valor de evitarlo como debieses. Odias con todas tus fuerzas ser así, odias ser tú y deseas ser cualquier otra persona que no sea la tuya misma. 
Y lo más gracioso no es el abandono de la gente que te ''quiere'', sino que luego son ellos mismos los que vuelven a prometer que estarán contigo hasta que una vez vuelven a fallar y el círculo vicioso se repite.

Moraleja: 
Antes de odiarte a ti mismo, piensa antes si realmente merece la pena odiarte por quien es feliz sin ti.
Kawaii Panda.cur Cursor