”Y así me siento cada vez que te miro, como si fuera un débil pajarillo bajo una noche lluviosa de invierno. Me debilitas tanto como si de un cristal se formase mi pequeño ser cuando realmente estoy formada como cualquier ser humano y teniendo ese corazón que late tan solo porque tu nombre está presente en mi vida. Pequeña, hazme sentirme mejor de lo que me he sentido en toda mi vida, así tal y como haces dedicando tu vida a hacer feliz a la mía y viceversa. Soy explícita a la hora de hablar de ti, pero bastante implícita cuando tengo tu mirada fijada en la mía. Llámame idiota, pero cada vez que te veo, que te miro, que te observo, cada vez que sigo tu silueta con mi mirada y tu sonrisa con la mía, me siento como nadie pudo hacerme sentir jamás. ¿Oíste la frase de ”como nunca, como a nadie”? Pues, enana, esa frase se emplea bastante bien bajo mi descripción y punto de vista hacia ti. Eres la única persona a la que he conseguido amar como nunca, y como a nadie en esta vida, y creo que eso será así todas las siguientes. Estamos formadas por dos almas unidas y todos esos momentos en los que es indiscutible que lo que siento aflora más de lo que jamás lo hizo. Eres como la flor del jardín que siempre riego porque tan solo quiero verla crecer y me dé esos frutos que necesito para seguir viviendo. Eres las santísimas alas del mejor ángel del séptimo cielo. Eres la vida eterna de quien deseó vivir en el paraíso. ¿Qué hablan del lugar más bonito del mundo si no vieron tus brazos? Juro que el día que duerma sobre ti, será como llegar al País de las Maravillas pero sin Alicia, solo con tus caricias. Déjame decirte que como tú juro que no habrá ninguna, que eres inigualable, tal y como mi amor y las palabras que te dedico cada día, cada tarde, cada segundo y cada momento. No necesito San Valentín para demostrarte que contigo quiero pasar todos los días de mi vida. Abrázame y cubre el frío, bésame y borra el vacío, borra el amargo sabor del abismo que existe entre no tenerte y perderte. Déjame ser la heroína que te coloque…, que te coloque en las estrellas beso a beso”.
─Oye, te amo ─dije sonriendo y callándome tímidamente todo lo que pensaba.